Hoy en día las tecnologías de la comunicación han cambiado y se transforman constantemente formando cada vez más, parte de nuestra cotidianidad. Las posibilidades de intercambio e interacción se han ampliado exponencialmente, siendo el teléfono, skype o un e-mail formas frecuentes de contacto y encuentro.

Es en este sentido que la presencia cobra otro valor, desde el momento en que uno se puede sentir cerca, en contacto y acompañado por alguien que está físicamente lejos. La cercanía precisamente está determinada, subjetivamente, por el hecho de sentirse junto a otra/s persona/s en un espacio de encuentro único, singular, en una experiencia común.

El grado de cercanía en este caso, estará determinado directamente por la calidad del encuentro y el diálogo Psicoanalítico (Carlino, 2010). Es por esto que el ciberespacio, es un encuadre adecuado que habilita la posibilidad de un encuentro Psicoanalítico con efectos Psicoterapéuticos.

Es importante mencionar que, no solo la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA) acepta la Psicoterapia Psicoanalítica a distancia, sino que ya hay millones de experiencias en el mundo en donde se ha comprobado que es posible realizarlo y que sus efectos son igual de significativos que en una terapia “presencial”.